"El Tambor de Hojalata"
Autor:Günter Grass
Realizado por: Vasti Alvarez Talla
La manipulación de Oskar
Cuando Oskar viene al mundo, se encuentra en un caos, una vida perversa llena de infidelidades, peleas, injusticias, promiscuidad sexual, etc.
Viéndose en esta situación, lejos de asustarse o decepcionarse, Oskar toma una decisión audaz, dejar de crecer a los tres años, pretendiendo así mostrar su inocencia por fuera, cuando en su interior se esconde un hombre pícaro y manipulador teniendo como única defensa su Tambor y su grito agudo.
Esta decisión trae consigo muchas ventajas, situaciones donde pasará desapercibido, pudiendo así desarrollar esa picardía que lo caracteriza con total tranquilidad
La manipulación de Oskar inicia cuando a su tercer cumpleaños su madre le obsequia un Tambor, Oskar se encapricha con él, hasta el punto de no querer quitárselo, posterior a esto, su manipulación se ve complementada cuando descubre que posee el don de romper vidrios con su grito tan agudo.
El primer acto de manipulación se desarrolla en la escuela, cuando la maestra le pide que guarde silencio y al no obedecer intenta quitarle el tambor, Oskar enojado tira un grito que produce que los lentes de la maestra se quiebren, y la maestra se espante.
Estas sentimiento de manipulación se va quedando en el mundo, con el paso de los años Oskar se desarrolla psicológicamente, ver morir a su madre, padre y su pareja Roswita, estos fallecimientos se dan lejanamente por culpa de Oskar, tomando conciencia de esto, acepta que tiene una enfermedad mental y es internado en un centro psiquiátrico, con esto podemos notar la madurez alcanzada tal vez un poco tarde pero notable en la vida del pequeño Oscar.
Mensaje:
Muchas veces los seres humanos somos débiles ante las adversidades de la vida, y teniendo muchas armas de defensa escogemos las más peligrosas para nuestro alrededor, al igual que Oskar que pudo elegir crecer, evitar actitudes negativas y luchar contra ellas, decidió ser el tipo peligroso y manipulador, pero esto no le ayudo si no lo convirtió en un ser incapaz de defenderse con sus propios valores.

